El presidente de Miguel Díaz-Canel advirtió que una eventual intervención militar de Estados Unidos contra Cuba provocaría “un baño de sangre y consecuencias incalculables”, al denunciar supuestas amenazas de agresión por parte de Washington.
A través de un mensaje difundido en la red social X, el mandatario sostuvo que la isla “no representa una amenaza” para Estados Unidos y afirmó que el país caribeño ejercerá su derecho a defenderse ante cualquier acción bélica externa.
Las declaraciones surgen en un contexto especialmente delicado para las relaciones bilaterales entre La Habana y Washington. La administración del presidente estadounidense Donald Trump ha endurecido su política hacia el gobierno cubano, con la aplicación de nuevas sanciones económicas, restricciones energéticas y mayores presiones diplomáticas, acompañadas de un discurso cada vez más confrontativo.
El escenario coincide con una de las semanas de mayor tensión política y diplomática en Cuba en los últimos años, marcada además por el agravamiento de la crisis económica y energética que atraviesa la isla, situación que incrementa la incertidumbre interna y eleva el tono del enfrentamiento entre ambos gobiernos.




