La Asociación Dominicana de Profesores (ADP) reveló en su informe preliminar del Primer Congreso Pedagógico Nacional una preocupación recurrente entre el magisterio dominicano: la pérdida de autoridad en las aulas y la carencia de herramientas efectivas para manejar la disciplina estudiantil.
El documento, elaborado a partir de más de 82 mil respuestas de docentes de todo el país, señala el deterioro del clima escolar como uno de los principales desafíos del sistema educativo. Según el informe, la realidad en muchos centros educativos está marcada por situaciones de violencia, acoso e indisciplina, factores que inciden directamente en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
De acuerdo con los maestros consultados, esta problemática no constituye un fenómeno aislado, sino parte de un proceso más amplio que afecta el ejercicio docente. El informe advierte que el ambiente escolar adverso limita significativamente la aplicación de metodologías educativas activas y dificulta la obtención de aprendizajes significativos en los estudiantes.
Falta de respaldo institucional
Los educadores atribuyen el debilitamiento de la disciplina escolar a diversos factores, entre ellos la falta de apoyo institucional, restricciones en la aplicación de medidas disciplinarias y cambios normativos que —según afirman— han reducido su capacidad de intervención dentro del aula.
Asimismo, el magisterio señala que la sobrepoblación estudiantil y la insuficiencia de recursos educativos agravan la situación, creando condiciones que dificultan el control y la convivencia escolar.
El informe también destaca que muchos docentes manifiestan sentirse desprotegidos por el sistema educativo y sin las competencias necesarias para la gestión efectiva de conflictos, lo que evidencia, según la ADP, la necesidad de revisar políticas educativas orientadas a fortalecer la autoridad docente y mejorar el clima escolar en los centros educativos del país.



