El Gobierno de Estados Unidos anunció este lunes la imposición de restricciones de visado contra 75 familiares, socios y allegados de personas vinculadas al Cártel de Sinaloa, en el marco del endurecimiento de su estrategia contra el narcotráfico internacional.
La medida fue confirmada por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien informó que las sanciones afectan a individuos considerados cercanos —a nivel personal o empresarial— a miembros de esa organización criminal, aunque no se revelaron las identidades de los afectados.
Según explicó el funcionario, el Cártel de Sinaloa mantiene un papel central en el tráfico de fentanilo ilícito y otras drogas sintéticas que impactan gravemente a las comunidades estadounidenses. Rubio recordó que el presidente Donald Trump ha catalogado el fentanilo como un arma de destrucción masiva debido a su alto nivel de letalidad.
El jefe de la diplomacia estadounidense indicó que la decisión forma parte de la política de la actual administración para combatir y desmantelar las redes criminales que operan en el continente, así como reforzar la seguridad nacional y proteger a la población.
Washington ha clasificado al Cártel de Sinaloa como organización terrorista extranjera y lo responsabiliza del envío masivo de fentanilo y otras sustancias ilegales hacia territorio estadounidense.
Rubio sostuvo que las restricciones migratorias buscan impedir el acceso a Estados Unidos de personas relacionadas con el narcotráfico y, al mismo tiempo, enviar un mensaje disuasorio contra la continuidad de estas actividades ilícitas.
Como parte de las acciones recientes contra esa estructura criminal, autoridades estadounidenses arrestaron la semana pasada en Los Ángeles a cuatro integrantes de una misma familia acusados de mantener vínculos con el grupo y enfrentar cargos por tráfico de fentanilo, metanfetaminas y posesión ilegal de armas de fuego.




