La proliferación de puntos de venta de drogas y vaporizadores en los alrededores de los centros educativos se ha convertido en una inquietud constante para el Ministerio de Educación, que advierte sobre el impacto directo de estos productos en adolescentes en pleno desarrollo.
Kastiuka Santana, técnica del Departamento de Riesgos Psicosociales, explicó que estos artículos llegan con facilidad a jóvenes entre 14 y 16 años, una etapa marcada por cambios neurológicos que afectan su capacidad de tomar decisiones responsables.
“En los 14 años se está en la adolescencia media, cuando el lóbulo prefrontal aún no está maduro y la función ejecutiva —encargada del razonamiento y la planificación— no ha terminado de desarrollarse”, señaló. Santana agregó que, sin límites claros en el hogar, los adolescentes quedan más expuestos a deslizarse hacia conductas de riesgo.
La situación se complica cuando los centros educativos conviven con puntos de venta cercanos. “Puntos de droga y de vapes frente a la escuela, que nadie ve. Y la comunidad puede tener miedo de denunciar”, advirtió.
Según la especialista, el uso de vaporizadores se ha incrementado en los últimos meses. Aunque su uso está prohibido en los planteles y el manual de convivencia fue actualizado para establecer sanciones, el acceso continúa por vías externas. “Sabemos que hay un colmado enfrente que se lo vende”, afirmó.
Santana destacó que Educación mantiene protocolos para actuar ante casos de consumo, abuso o situaciones de vulnerabilidad, y subrayó que la institución trabaja para garantizar la permanencia escolar, incluso en estudiantes con dificultades de conducta.
Recordó que las normas impiden expulsar a un adolescente del sistema educativo y que, en situaciones de retiro, los distritos gestionan su reinserción. La entidad también acompaña procesos educativos en centros penitenciarios juveniles, donde los títulos ya no incluyen el nombre del recinto para evitar estigmas.
Programas como Prepara y planes de nivelación académica buscan apoyar a jóvenes en sobre edad, mientras que, desde la mesa de justicia juvenil restaurativa, Educación participa en la creación de nuevas directrices para fortalecer la reintegración de menores en conflicto con la ley.
“La educación tiene que lidiar con muchas cosas”, expresó Santana, insistiendo en la importancia de ofrecer alternativas que mantengan a los jóvenes estudiando y alejados del riesgo.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante una nueva entrega del “Panel de Expertos” del Listín Diario, donde se analizó el fenómeno de menores vinculados a la delincuencia. Junto a Santana participaron el experto en régimen penitenciario Roberto Santana; el psicólogo Luis Bergés; el general José Santana, director de la Policía Especializada de Niños, Niñas y Adolescentes; el defensor público Guillermo Camilo; Felin Hernández, de Conani; y la psicóloga policial Rumilda Belliard.




