Caracas.– En el marco de la instalación del período constitucional legislativo 2026-2031 y del período anual de sesiones ordinarias 2026-2027 de la Asamblea Nacional, el diputado Nicolás Maduro Guerra, hijo del presidente venezolano Nicolás Maduro, emitió este lunes 5 de enero un pronunciamiento en rechazo al arresto de su padre y de la primera dama, Cilia Flores, ocurrido el pasado 3 de enero por parte de autoridades de los Estados Unidos, al tiempo que denunció que está siendo perseguido.
Durante su intervención ante diputados, representantes diplomáticos y autoridades presentes, Maduro Guerra afirmó que la detención del jefe de Estado venezolano “no es un problema regional”, sino una amenaza directa al orden internacional.
“Si normalizamos el secuestro de un jefe de Estado, ningún país está salvo. Hoy es Venezuela; mañana puede ser cualquier nación que no decida someterse”, expresó desde la tribuna parlamentaria.
El legislador sostuvo que el hecho constituye “una ruptura gravísima del sistema internacional” y advirtió que, sin el respeto al derecho internacional, “el mundo vuelve a la ley de la selva”. En ese sentido, llamó a gobiernos y pueblos del mundo a pronunciarse. “Hoy el mundo debe tomar una decisión: alzar la voz por la paz, por el respeto al derecho internacional, por la soberanía y por nuestro derecho a existir, o callar por temor”, manifestó.
Maduro Guerra apeló a la solidaridad internacional, a la que definió no como una opción política, sino como una obligación. “La solidaridad con Nicolás, con Cilia y con Venezuela no es un gesto político opcional; es un deber ético y jurídico. El silencio frente a estas violaciones compromete a quienes callan y debilita el sistema internacional que todos dicen defender”, afirmó.
Asimismo, rechazó que la situación sea presentada como una diferencia bilateral. “No es una tensión entre dos países, como han pretendido falsamente hacer ver; es una amenaza a la estabilidad política global, a la humanidad y a la igualdad soberana de las naciones”, subrayó.
En el plano interno, el diputado aseguró que la reacción del pueblo venezolano es de “conciencia histórica” y no de desesperación. “Nuestra indignación no es desesperación; es conciencia histórica. Y debemos convertirla en organización, movilización y claridad política para que esa indignación organizada se vuelva invencible”, dijo.
Durante su discurso, también denunció que su nombre figura en la misma acusación que derivó en el arresto de sus padres. “Mi persona y mi familia están siendo perseguidas porque no somos comprables ni mercancía política”, declaró, al tiempo que reivindicó los valores de su entorno familiar. “Somos una familia de hombres y mujeres con valores íntegros, bolivarianos y chavistas, y estamos aquí para defender a Venezuela, en cualquier circunstancia”, añadió.
Maduro Guerra concluyó su intervención asegurando que el compromiso de su familia y del chavismo es preservar la paz y acompañar al pueblo venezolano. “Defender a Venezuela hoy es defender el derecho de todos los pueblos a existir con dignidad. Ese es nuestro trabajo; ese es nuestro pecado”, finalizó.




