Pekín.- China rechazó este miércoles que el comercio sea empleado como arma o como herramienta de presión política, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con cortar las relaciones comerciales con España por su postura ante la guerra de Irán.
«El comercio no debe ser utilizado como arma ni como instrumento», afirmó hoy en rueda de prensa la portavoz jefa del Ministerio chino de Exteriores, Mao Ning, en respuesta a preguntas sobre las declaraciones del mandatario estadounidense del día anterior, en las que calificó a España como un alidado «terrible» y en las que amenazó con «cortar todo el comercio» con este país e incluso imponer un embargo.
La reacción de la segunda economía del mundo se produce un día después de que Trump arremetiera contra el Gobierno español por negarse a autorizar el uso de las bases de Rota y Morón para operaciones vinculadas a la ofensiva contra Irán.
Mao insistió, además, que los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán «violan el derecho internacional», una denuncia en la que Pekín ha insistido desde el inicio de las operaciones militares, de las que ha pedido el cese inmediato.
La respuesta del Ejecutivo de Pedro Sánchez a las amenazas del mandatario estadounidense fue que Madrid cumple sus compromisos con la OTAN y que cualquier revisión de la relación bilateral deberá respetar la legalidad internacional y los acuerdos entre la Unión Europea y Estados Unidos.
La Comisión Europea, por su parte, confió en que Washington respete sus compromisos comerciales y afirmó que protegerá los intereses de la UE.




