Caracas. El Gobierno de Venezuela anunció que dispondrá de 346 millones de dólares provenientes de recursos propios depositados en el Fondo Monetario Internacional (FMI), con el objetivo de fortalecer las labores de recuperación y reconstrucción luego de los terremotos registrados el pasado 24 de junio.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informó que los fondos serán destinados a programas de asistencia para las familias afectadas, incluyendo la construcción de viviendas, la rehabilitación de infraestructura, la restitución de servicios públicos esenciales y otras necesidades prioritarias derivadas de la emergencia.
La mandataria expresó su agradecimiento a la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, por el respaldo brindado durante las gestiones que permitieron liberar estos recursos, al tiempo que reiteró el compromiso del Ejecutivo de continuar impulsando la recuperación de las zonas devastadas.
Rodríguez recordó que a principios de julio sostuvo conversaciones con Georgieva para facilitar el acceso a fondos venezolanos mantenidos en el organismo internacional y reiteró su llamado al levantamiento de las sanciones económicas, al considerar que limitan la capacidad del país para enfrentar la reconstrucción.
Por su parte, el FMI explicó previamente que ambas autoridades dialogaron sobre la utilización del denominado tramo de reserva, un mecanismo que ofrece liquidez inmediata y que puede activarse con rapidez para responder a situaciones de emergencia humanitaria.
El organismo precisó que estos recursos son independientes de los Derechos Especiales de Giro (DEG) que permanecen retenidos y que representan aproximadamente 4.500 millones de dólares, elevando a cerca de 5.000 millones el total de activos venezolanos vinculados al FMI.
Las relaciones entre Venezuela y el Fondo fueron reanudadas en abril de este año, después de permanecer suspendidas desde 2019. Desde entonces, ambas partes han mantenido reuniones técnicas con miras a restablecer el acceso del país a los distintos instrumentos financieros del organismo.
Los sismos del 24 de junio dejaron un saldo superior a 5.000 fallecidos, más de 16.700 heridos y alrededor de 18.000 personas sin hogar, especialmente en el estado de La Guaira, donde se concentra la mayor parte de los daños. Las autoridades estiman que la cifra de desplazados podría aumentar conforme avancen las evaluaciones estructurales, por lo que calculan que será necesario construir unas 25.000 viviendas.
En paralelo, el Gobierno venezolano informó que envió una comunicación al rey Carlos III para solicitar la liberación del oro venezolano retenido en el Banco de Inglaterra, argumentando que esos recursos también contribuirían al proceso de reconstrucción nacional.




