El presidente Luis Abinader dejó inaugurada este jueves la central termoeléctrica Manzanillo Power Plant, una infraestructura energética de capital privado que aportará 414 megavatios (MW) al sistema eléctrico nacional y que se proyecta como uno de los proyectos más relevantes para el desarrollo económico y energético de la región noroeste del país.
La planta, ubicada en el municipio Pepillo Salcedo, inició su construcción en 2021 a cargo de la empresa Energía 2000 y constituye una de las inversiones más importantes realizadas recientemente en generación eléctrica, con impacto directo en la estabilidad del suministro y en la descentralización de la producción energética nacional.
Durante el acto inaugural, el mandatario destacó que la obra refleja la confianza del sector privado en la República Dominicana y el papel del Estado como impulsor de condiciones favorables para la inversión.
“Este proyecto es una muestra de fe en el país, del compromiso del sector privado y de un Gobierno que promueve condiciones para la inversión y el desarrollo”, expresó Abinader.
Manzanillo se consolida como nuevo polo energético
El jefe de Estado afirmó que Manzanillo comienza a posicionarse como un nuevo polo energético nacional, contribuyendo a disminuir la concentración histórica de generación eléctrica en la región sur y fortaleciendo la confiabilidad del sistema mediante la incorporación de tecnologías modernas, incluyendo sistemas de almacenamiento en baterías.
Asimismo, resaltó el potencial estratégico de la central para atender la demanda interna y abrir, en el mediano plazo, oportunidades de exportación energética hacia mercados cercanos como Haití y Puerto Rico.
Motor para el desarrollo del noroeste
La inauguración de la planta forma parte de un plan integral de desarrollo para la provincia Montecristi, que incluye la construcción de un puerto multimodal, el impulso del turismo de cruceros, la expansión de zonas francas y nuevos proyectos turísticos.
Según el Gobierno, estas iniciativas buscan dinamizar la economía local, generar empleos y transformar la estructura productiva de la zona fronteriza.
El presidente del Grupo Energía 2000 calificó la central como un proyecto estratégico que fortalecerá la estabilidad del sistema eléctrico nacional y consolidará la región norte como un eje clave en la generación energética.
Explicó además que la obra integra una plataforma energética más amplia compuesta por subestaciones eléctricas, gasoductos, facilidades portuarias y nuevas líneas de transmisión, conformando un ecosistema energético completo en Manzanillo.
Diversificación y sostenibilidad energética
El ministro de Energía y Minas, Joel Santos, destacó que la planta operará en ciclo combinado a base de gas natural, tecnología que permitirá diversificar la matriz energética nacional, reducir riesgos ante fluctuaciones internacionales y avanzar hacia un sistema eléctrico más eficiente y sostenible.
Santos informó que el proyecto incorpora 128 kilómetros de líneas de transmisión, lo que facilitará la distribución de la energía y permitirá la integración de futuras plantas al sistema eléctrico nacional.
Indicó además que esta iniciativa forma parte de un plan de expansión energética a largo plazo que contempla nuevas plantas térmicas y el aumento de la participación de energías renovables hasta el año 2028, con el objetivo de garantizar la seguridad energética del país.
Impacto social y transformación local
Por su parte, el viceministro de Energía y Minas, Fausto Pérez, aseguró que la central se encuentra entre las más modernas del país y contribuirá significativamente al incremento de la capacidad instalada nacional.
El funcionario destacó que el proyecto ha generado empleos directos e indirectos y mejoras en la calidad de vida de las comunidades cercanas.
“Hoy se habla de un antes y un después en Manzanillo a partir de esta obra”, afirmó.




