jueves, marzo 26, 2026
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    Universal Aloe: el imperio verde que florece en la sequía y exporta Sábila dominicana al mundo

    Guayubín, Montecristi. — En medio del árido paisaje del municipio de Guayubín, donde la lluvia escasea gran parte del año, se levanta un extenso cultivo verde que desafía las condiciones climáticas y dinamiza la economía regional. Se trata de Universal Aloe, filial dominicana de la corporación internacional Forever Living Products, considerada actualmente la mayor finca de sábila del mundo.

    Con una extensión de 35,000 tareas, la plantación se ha convertido en un referente global de producción de aloe vera. Según explicó Leonel Mesa, gerente de Operaciones de Natural Aloe, aunque otros países como México poseen importantes niveles de producción, ninguna finca individual alcanza la magnitud operativa de la ubicada en territorio dominicano.

    La empresa realiza despachos semanales de aproximadamente 15 contenedores, equivalentes a unas 600,000 libras de cristal de sábila, lo que representa ingresos cercanos a los 600,000 dólares por semana y un volumen anual estimado entre siete y ocho millones de dólares en exportaciones.

    Un gigante en cifras

    La jornada laboral inicia antes del amanecer para cientos de trabajadores que se encargan de cortar, clasificar y cargar manualmente las pencas de sábila. La empresa emplea alrededor de 700 trabajadores directos y genera entre 1,000 y 1,500 empleos incluyendo personal formal e informal, convirtiéndose en el principal motor económico de Guayubín, Buenavista y comunidades cercanas.

    Cada hoja es procesada individualmente para preservar la calidad del producto, manteniendo un sistema de trabajo que combina tradición agrícola con estándares industriales internacionales.

    De la penca al mercado global

    El proceso productivo integra métodos artesanales y tecnología avanzada. Aunque el corte y la extracción del cristal se realizan manualmente, el procesamiento posterior utiliza tecnología de Ultra Alta Temperatura (UHT) y envasado aséptico, permitiendo obtener un producto orgánico sin preservantes químicos.

    Diariamente llegan a la planta unas 260,000 libras de pencas frescas que se transforman en cerca de 20,000 galones de jugo de sábila. Aproximadamente el 80 % del proceso continúa siendo manual, debido a la forma irregular de las hojas, que dificulta la automatización.

    Los trabajadores utilizan una herramienta especializada conocida como “el Rayo”, diseñada para separar el cristal de la corteza sin generar desperdicios. El producto final contiene 99.9 % de aloe vera puro y 0.1 % de vitamina C como conservante natural.

    Radiografía de un cultivo orgánico

    Universal Aloe opera bajo certificación orgánica, lo que impide el uso de químicos en las plantaciones. Para la nutrición del suelo emplean compostas elaboradas dentro de la propia finca.

    Cada tarea alberga hasta 1,200 plantas, cuya maduración tarda entre ocho meses y un año, permitiendo múltiples cosechas anuales. Ante las condiciones climáticas secas de la zona, la empresa implementó un sistema de riego por goteo que garantiza la producción incluso en periodos prolongados sin lluvias.

    De Guayubín a 152 países

    A pesar de su origen dominicano, el producto no se comercializa localmente. Según la empresa, la demanda internacional absorbe toda la producción.

    Actualmente, el aloe dominicano se exporta a unos 152 países, con envíos regulares hacia Estados Unidos, Holanda —a través del puerto de Rotterdam—, India y diversos mercados de Europa y Asia.

    El desafío logístico

    Uno de los principales obstáculos operativos es la logística portuaria. Aunque la finca se encuentra a solo 40 minutos del puerto de Manzanillo, las limitaciones operativas de esa terminal obligan a transportar la mercancía durante seis horas hasta el puerto de Caucedo para realizar las exportaciones.

    Esta situación incrementa significativamente los costos y tiempos de transporte, aunque garantiza el cumplimiento de los compromisos internacionales.

    Una historia marcada por el clima

    La presencia de Forever Living Products en República Dominicana surgió tras una helada devastadora que afectó las plantaciones del fundador de la compañía en Texas y México a finales de la década de 1990. En la búsqueda de un territorio libre de ese riesgo climático, la empresa adquirió en 1998 la antigua finca “Sábila del Mundo”, transformándola en el mayor cultivo de sábila del planeta.

    Un mercado bajo vigilancia

    La empresa advierte que la industria mundial del aloe enfrenta el crecimiento de productos sintéticos que imitan el gel natural mediante carbómeros y espesantes. Por ello, recomiendan a los consumidores verificar que el aloe vera figure como primer ingrediente en las etiquetas y diferenciar entre el gel fileteado puro y la hoja molida completa, que contiene niveles elevados de aloína amarga.

    Hoy, desde una de las zonas más secas del país, la sábila dominicana viaja a los principales mercados del mundo, consolidando a Guayubín como un inesperado epicentro global del aloe vera.

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