Islamabad, 4 mar (EFE).- Estados Unidos ordenó a los empleados gubernamentales no esenciales y a sus familiares abandonar sus consulados en Lahore y Karachi, las dos principales ciudades de Pakistán, ante los riesgos de seguridad derivados de la escalada de hostilidades entre Washington y Teherán, informaron este miércoles fuentes oficiales.
«El 3 de marzo de 2026, el Departamento de Estado ordenó a los empleados gubernamentales de EE. UU. no esenciales y a los familiares del personal de los consulados de EE. UU. en Lahore y Karachi que abandonen Pakistán debido a riesgos de seguridad», dijo la misión estadounidense en el país en un comunicado.
La orden se produce en medio de la creciente tensión regional tras el estallido de combates entre Estados Unidos e Irán el pasado 28 de febrero, que según Washington ha generado una amenaza constante de ataques con drones y misiles desde Irán, además de interrupciones en los vuelos comerciales.
La escalada desató protestas en Pakistán contra los ataques estadounidenses e israelíes en Irán, que durante el fin de semana dejaron al menos 24 muertos y más de un centenar de heridos.
Entre ellos se cuentan diez fallecidos en la ciudad portuaria de Karachi, donde personal de seguridad del consulado estadounidense disparó contra manifestantes que habían superado el perímetro exterior del edificio. Otros catorce murieron en disturbios en el norte del país, en Gilgit y Skardu, donde una multitud incendió una oficina de Naciones Unidas.
«Existe riesgo de violencia terrorista, incluidos ataques terroristas y otras actividades en Pakistán», señaló el aviso, indicando que los grupos militantes han atacado históricamente centros de transporte, mercados, hoteles, lugares de culto y edificios gubernamentales.
El Departamento de Estado añadió que no hay cambios en el estatus de la embajada estadounidense en Islamabad.
La alerta reiteró las advertencias de viaje para varias regiones del país, incluidas las conflictivas zonas de Baluchistán y Khyber Pakhtunkhwa, donde grupos armados han perpetrado frecuentes ataques contra civiles, fuerzas de seguridad y ciudadanos extranjeros.
La misión estadounidense instó a sus ciudadanos en Pakistán a seguir los medios locales, evitar protestas y zonas concurridas, mantener actualizados sus documentos de viaje y preparar planes de contingencia ante una posible salida de emergencia.




