El presidente venezolano Nicolás Maduro fue trasladado el pasado sábado al Metropolitan Detention Center (MDC), la prisión federal ubicada en Brooklyn, Nueva York, tras su arresto en Estados Unidos. El centro correccional, que sirve como lugar de detención preventiva para acusados que esperan audiencia o juicio, se ha ganado una reputación de cárcel dura y problemática, con problemas estructurales y de seguridad que han sido denunciados por defensores públicos, abogados y jueces.
El MDC Brooklyn, inaugurado a comienzos de la década de 1990 en el barrio de Sunset Park, alberga a alrededor de 1 300 reclusos, desde detenidos por narcotráfico y crimen organizado hasta acusados de delitos financieros y figuras de alto perfil en causas federales. Aunque el Buró Federal de Prisiones sostiene que el centro opera bajo estándares federales, la instalación ha sido objeto de críticas desde hace años por sus condiciones de detención. an descrito al MDC como un lugar de violencia interna, hacinamiento, escasez de personal y deficiencias en servicios básicos como atención médica, calefacción y saneamiento. En sectores más restrictivos, los internos pueden permanecer hasta 23 horas al día confinados en celdas pequeñas, con acceso limitado a visitas, llamadas o recreación.
El centro también enfrenta problemas de contrabando y violencia: en años recientes se registraron peleas violentas, muertes de reclusos y acusaciones de tráfico de drogas, teléfonos y otros artículos introducidos dentro de la prisión. Asimismo, varios empleados han sido señalados o procesados por conductas indebidas relacionadas con contrabando.
A lo largo de su historia, el MDC Brooklyn ha sido el lugar de paso de varios detenidos célebres. Entre ellos figuran narcotraficantes como Ismael “El Mayo” Zambada y Rafael Caro Quintero, figuras mediáticas como Sean “Diddy” Combs y R. Kelly, y otros acusados de alto perfil en causas federales. La presencia de estas personalidades ha contribuido a la notoriedad del centro como uno de los más vigilados y polémicos del sistema penitenciario estadounidense.
La llegada de Maduro a este penal coincide con la apertura de un nuevo capítulo en su proceso legal en Estados Unidos, donde enfrenta cargos federales por narcotráfico y otros delitos. Las condiciones en las que permanecerá detenido, y cómo afectarán su defensa, ya generan atención internacional y debate sobre el tratamiento de figuras políticas en cárceles federales estadounidenses.




