La crisis de seguridad que afecta a Haití sumó un nuevo episodio de preocupación tras el secuestro de James Boyard, director de gabinete del Ministerio de Defensa y reconocido especialista en temas de seguridad nacional, según informaron fuentes vinculadas al caso.
Boyard, quien además ocupa el cargo de inspector general de la Policía Nacional de Haití, se convierte en el funcionario de mayor rango secuestrado en los últimos años en la nación caribeña, donde las pandillas continúan ampliando su influencia sobre amplias zonas del territorio.
De acuerdo con reportes de medios locales, el secuestro ocurrió el pasado jueves en el sector de Bourdon, una de las áreas de Puerto Príncipe que hasta ahora era considerada relativamente segura. La información fue posteriormente confirmada por una fuente conocedora del caso, aunque las autoridades no han emitido detalles oficiales sobre las circunstancias del hecho.
El funcionario desempeñaba un papel clave en los esfuerzos para fortalecer y reorganizar las fuerzas armadas haitianas, además de participar en procesos de evaluación y reforma de la Policía Nacional. Su trayectoria como politólogo y experto en seguridad le había otorgado amplio reconocimiento dentro de las instituciones estatales.
Hasta el momento no se ha identificado públicamente a los responsables del secuestro ni se ha informado si los captores han realizado alguna exigencia económica para su liberación.
Analistas internacionales consideran que la operación pudo haber sido cuidadosamente planificada debido al alto nivel de protección que normalmente acompaña a un funcionario de esta categoría. Según expertos en seguridad, la acción podría incluso haber contado con apoyo o información proveniente de personas cercanas a su entorno.
La situación ocurre en un contexto en el que las bandas armadas han extendido sus actividades criminales a sectores que anteriormente eran considerados seguros. Asimismo, se ha denunciado que algunos grupos delictivos utilizan uniformes policiales para ejecutar falsos operativos y facilitar secuestros.
Especialistas también advierten que las organizaciones criminales han incrementado el secuestro de funcionarios públicos y personas con doble nacionalidad, aparentemente con el objetivo de obtener mayores sumas de dinero y ejercer presión sobre las autoridades.
Recientemente, las fuerzas de seguridad haitianas han intensificado operaciones en zonas dominadas por grupos armados, incluyendo Villa de Dios, bastión de la pandilla conocida como 5 Segundos, encabezada por el líder criminal Johnson André, alias “Izo”, considerado uno de los cabecillas más influyentes del país.
Los secuestros continúan siendo una de las principales amenazas para la población haitiana. Un informe de las Naciones Unidas señala que entre diciembre de 2025 y febrero de 2026 se registraron al menos 267 casos de secuestro. Además, durante 2025 fueron reportados 1,268 raptos, cifra inferior a los 2,058 casos contabilizados en el año anterior, aunque la problemática sigue representando un grave desafío para la estabilidad y la seguridad nacional.




