Puerto Príncipe.– El Alto Mando de las Fuerzas Armadas de Haití decretó el nivel máximo de alerta institucional, conocido como “Condición D”, a partir del lunes 6 de abril, en respuesta al recrudecimiento de la violencia en el país, informó el Ministerio de Defensa de Haití.
La medida se produce en un contexto de creciente inseguridad, marcado por el accionar de bandas criminales y la reciente llegada de los primeros efectivos de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), una unidad creada con apoyo de la comunidad internacional para enfrentar a estos grupos armados.
De acuerdo con el documento oficial, la disposición implica la activación total de todas las unidades militares en el territorio nacional, ante la previsión de operaciones en el terreno. La orden incluye la suspensión inmediata de permisos y vacaciones, así como la obligatoriedad de presentarse a servicio activo con disponibilidad total a partir de las 8:00 de la mañana del lunes.
El memorándum establece además medidas estrictas como el uso obligatorio del uniforme reglamentario dentro de los recintos militares, el reforzamiento de la vigilancia permanente —tanto radial como telefónica— y la verificación del estado operativo del armamento y equipos de protección de cada soldado.
Asimismo, se implementará un control riguroso de acceso en bases militares, con inspecciones sistemáticas de vehículos y personal, junto con la exigencia de mantener registros detallados de cualquier evento operativo. Los comandantes deberán presentar en un plazo de 24 horas informes sobre las necesidades logísticas para garantizar la operatividad durante al menos 30 días.
En paralelo, la Policía Nacional de Haití informó sobre recientes enfrentamientos con pandillas en el departamento de Artibonito, al norte de la capital, donde el pasado domingo se registró una masacre que dejó al menos 70 personas muertas, atribuida al grupo armado Gran Grif.
Las autoridades advirtieron que cualquier incumplimiento de las nuevas disposiciones será sancionado con severidad, bajo una política de “tolerancia cero” y conforme al Código de Justicia Militar.
Haití enfrenta desde 2018 una profunda crisis de seguridad, caracterizada por ataques armados, secuestros, robos y violencia generalizada. Según estimaciones, las bandas criminales controlan al menos el 90 % del área metropolitana de Puerto Príncipe, lo que ha agravado la situación humanitaria y de gobernabilidad en la nación caribeña.




