Las Palmas de Gran Canaria (España).- España no se negará a asistir en las islas Canarias al crucero neerlandés que ha sufrido un brote de hantavirus durante una travesía por el Atlántico Sur, porque lo considera su obligación humanitaria, hay españoles a bordo y los hospitales de ese archipiélago «están preparados».
«Tengamos tranquilidad y confianza en nuestro sistema sanitario. Todo se hará bajo la guía de la Organización Mundial de la Salud (OMS)«, señaló este martes a los periodistas el delegado del Gobierno en Canarias, Anselmo Pestana, que en ese momento estaba pendiente de que el organismo de Naciones Unidas pidiera apoyo.
Casi al mismo tiempo que hacía estas declaraciones, la OMS confirmaba desde Ginebra (Suiza) que planea que el crucero vaya a Canarias.
«Trabajamos con las autoridades españolas, que acogerán al barco, así lo han comunicado: llevarán a cabo una investigación exhaustiva, una investigación epidemiológica completa, una desinfección total del barco y, por supuesto, evaluarán el riesgo de los pasajeros que se encuentran a bordo», aseguró la directora de prevención y preparación de epidemias y pandemias de la OMS, Maria Van Kerkhove.
Este martes el crucero MV Hondius se encuentra fondeado con 147 personas a bordo frente a Praia, la capital de Cabo Verde, cuyo Gobierno le ha negado la entrada a sus puertos.
La OMS ha elevado a siete las personas afectadas por este brote de hantavirus, un tipo de virus que suele transmitirse de las ratas a las personas por el contacto directo con los roedores o sus excrementos. Entre los siete casos, dos ya confirmados en laboratorio, están los de las tres personas que han fallecido.
Pestana explicó que el ministerio de Sanidad español y el Gobierno canario están pendientes de las necesidades que les transmita la OMS para coordinar la asistencia que sea precisa.
«Canarias y España están preparadas para estos temas. Tenemos un sistema de salud robusto, capaz de afrontar ese reto», añadió.
«Si nos toca asumir ese rol, se asumirá con la confianza en un sistema público robusto, importante, que funciona, que ha afrontado retos importantes sin mayores problemas o con los mismos problemas que cualquier otro sistema de salud avanzado», razonó.
Subrayó que en la voluntad de ayudar al crucero no solo pesa que «hay 14 españoles a bordo», sino también el convencimiento de que «negarse sería una especie de omisión del deber de socorro». «Hemos de ser solidarios», abundó.
Pestana apuntó que las islas no solo tienen hospitales de primer nivel, sino que además cuentan con una capacidad logística aérea que facilitará que los pasajeros del crucero salgan hacia sus países de origen una vez que sean atendidos y se considere oportuno.
La empresa que fleta el crucero, Oceanwide Expeditions, ha precisado que a bordo del MV Hondius hay ciudadanos de 23 nacionalidades, entre pasajeros y tripulantes. El grupo más numeroso es el de filipinos, con 38; seguido por los británicos, con 23; los estadounidenses, con 17; y los españoles, con 14.
Pestana enfatizó que se tomarán todas las medidas precisas «para afrontar ese reto con el mínimo riesgo o con ningún riesgo para la población de Canarias».
Por parte del Gobierno canario, su vicepresidente, Manuel Domínguez, corroboró que sus hospitales están listos, si bien pidió garantías de que el crucero sea atendido en condiciones de seguridad para el resto de la población.
«Vamos a exigir todas las garantías posibles para que se atienda a las personas que están en riesgo, pero también para que quienes vivimos en esta tierra no suframos ningún tipo de perjuicio», dijo Domínguez a los periodistas.



