Santo Domingo.- Con sus medallas colgadas al cuello y bajo la lluvia, atletas dominicanos recorrieron este domingo distintos puntos del Gran Santo Domingo para compartir con la población los resultados obtenidos por el país en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. La delegación de República Dominicana terminó su participación con 150 medallas, distribuidas en 46 de oro, 37 de plata y 67 de bronce, cifra que representa la mayor cantidad de preseas alcanzada por el país en una edición de los Juegos Centroamericanos y del Caribe. El registro dejó atrás las 131 medallas obtenidas en San Salvador 2002, cuando la representación quisqueyana consiguió 33 de oro, 36 de plata y 62 de bronce.
La celebración comenzó con la concentración de los deportistas en el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte. Desde allí salió la caravana organizada por el Ministerio de Deportes y Recreación, encabezado por Kelvin Cruz, para que los competidores pudieran encontrarse con la población luego de varias semanas de competencias.
Vestidos con los colores de la bandera y portando las preseas obtenidas en sus respectivas disciplinas, los integrantes de la selección nacional avanzaron por diferentes sectores del Distrito Nacional y Santo Domingo. Durante el trayecto, personas se colocaron en distintos puntos de la ruta para saludar a los competidores, tomar fotografías y ondear banderas. La lluvia acompañó parte del recorrido, sin provocar la suspensión de la actividad.
La caravana concluyó en el Parque Eugenio María de Hostos, en el Malecón de Santo Domingo, donde las autoridades organizaron una actividad artística como parte del cierre de los festejos.
Los atletas cuentan lo que hubo detrás de las medallas
La celebración permitió también conocer las historias de varios de los competidores que aportaron preseas al medallero dominicano Juan Miguel Arias, integrante de la selección masculina de sóftbol, fue uno de ellos. Conocido como “El Prototipo”, el jugador formó parte del conjunto que consiguió el oro luego de vencer 5-1 a Venezuela.
Arias explicó que comenzó su trayectoria deportiva jugando béisbol, pero encontró en el sóftbol la oportunidad de representar a República Dominicana.
El jugador recordó las jornadas de entrenamiento y las dificultades que atravesó antes de llegar al podio. Al hablar sobre lo que significó conquistar el campeonato en territorio dominicano, resumió el proceso con una frase: “Valió cada esfuerzo”.
Arias dedicó la medalla a Dios, su familia y los fanáticos que acompañaron al equipo durante el torneo.
También señaló que el respaldo recibido desde las gradas influyó en la manera en que el conjunto afrontó los partidos. Según explicó, los jugadores asumían cada encuentro con la obligación de competir hasta el final.
Esmery Martínez y el oro del baloncesto 3×3
Otra de las protagonistas fue Esmery Martínez, integrante del equipo dominicano que conquistó la medalla de oro en el baloncesto 3×3 femenino. Martínez recordó que durante el partido insistía a sus compañeras en mantener la concentración hasta que el reloj llegara a cero. La jugadora también aportó una canasta durante el tramo final del encuentro.
Para la baloncestista, competir ante aficionados dominicanos tuvo un significado particular debido a la presencia de personas que acudieron a respaldar al conjunto nacional.
La atleta dedicó la presea a Dios, su familia y a los jóvenes que comienzan a desarrollarse en el deporte.
Ya con el oro asegurado y antes de participar en la celebración, Martínez resumió el momento con una expresión que trasladó de la cancha a la caravana: “El que gana es el que goza”.
Una familia con 12 medallas en esquí acuático
Entre las historias que dejó Santo Domingo 2026 también figura la de los hermanos Pigosi, oriundos de Boca Chica, quienes reunieron 12 medallas en las competencias de esquí acuático.
Los tres hermanos subieron al podio durante los Juegos y consiguieron preseas de oro, plata y bronce. Andrea Pigosi, por ejemplo, terminó su participación con una medalla dorada y dos de plata.
Más allá de los resultados individuales, los hermanos valoraron la oportunidad de competir juntos y hacerlo frente al público dominicano.
Los deportistas explicaron que uno de sus objetivos es contribuir a que el esquí acuático sea conocido por más personas en República Dominicana y que otros jóvenes se interesen en practicarlo.
También reconocieron el respaldo de sus padres durante su desarrollo como atletas y el acompañamiento recibido durante las competencias.
Su participación dejó una imagen poco habitual dentro de una delegación deportiva: tres integrantes de una misma familia aportando medallas al resultado de República Dominicana en una misma edición de los Juegos.
Atletismo y karate también aportaron al medallero
La cosecha dominicana tuvo participación de distintas disciplinas.
En atletismo, Liranyi Alonso consiguió cuatro medallas de oro entre las pruebas de 100 y 200 metros y las competencias de relevos.
República Dominicana también subió a lo más alto del podio en el relevo mixto 4×400 metros con Marileidy Paulino, Anabel Medina, Erick Sánchez y Christopher Melenciano.
En karate, María Dimitrova volvió a ganar el oro en kata y alcanzó su sexta medalla dorada consecutiva en Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Otros atletas aprovecharon el encuentro con el público para hablar sobre los años de preparación que precedieron a sus resultados y motivar a niños y jóvenes a acercarse a las distintas disciplinas deportivas.
Un récord para República Dominicana
Las 150 medallas obtenidas en Santo Domingo 2026 colocaron esta edición por encima de cualquier participación anterior de República Dominicana en los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
El resultado adquiere otra dimensión por haberse producido como país anfitrión, con atletas dominicanos compitiendo ante familiares, seguidores y público local.
La cifra final de 46 oros, 37 platas y 67 bronces dejó además historias que van más allá del medallero: deportistas que cambiaron de disciplina para poder representar al país, hermanos que llegaron juntos al podio y selecciones que disputaron sus finales ante graderías ocupadas por aficionados dominicanos.
Tras el cierre de las competencias, la caravana trasladó esas historias de los escenarios deportivos a las calles.
Para los atletas comienza ahora otra etapa. Parte de la delegación continuará su preparación dentro del ciclo deportivo internacional, mientras federaciones y autoridades tendrán el reto de dar continuidad a los procesos de entrenamiento y desarrollo de nuevos competidores.
Este domingo, sin embargo, las marcas, los tiempos y las posiciones quedaron por unas horas en segundo plano. Los protagonistas fueron los hombres y mujeres que recorrieron Santo Domingo con sus medallas al cuello y las personas que salieron a recibirlos.
La lluvia cayó durante parte del trayecto. La caravana siguió. Y las 150 medallas que durante los Juegos estuvieron en podios y escenarios deportivos terminaron recorriendo las calles de la ciudad junto a quienes las ganaron.




