La poderosa ofensiva de la República Dominicana quedó silenciada este domingo al caer 2-1 frente a Estados Unidos en las semifinales del Clásico Mundial de Béisbol, resultado que puso fin al avance del conjunto quisqueyano en el torneo.
Los dominicanos llegaban al partido con un impresionante promedio de 10.1 carreras por encuentro, pero el pitcheo estadounidense logró contener su producción ofensiva. El abridor Paul Skenes, junto a cinco relevistas, limitó a la alineación caribeña a una sola anotación.
El único daño dominicano llegó en el segundo episodio, cuando Junior Caminero conectó un cuadrangular solitario por el jardín izquierdo. Sin embargo, Estados Unidos reaccionó en el cuarto inning con jonrones consecutivos de Gunnar Henderson y Roman Anthony, que marcaron las dos carreras decisivas del encuentro.
Skenes trabajó 4.1 entradas en las que permitió una carrera, no otorgó boletos y ponchó a dos bateadores. Luego fue respaldado por un sólido relevo integrado por Tyler Rogers, Jax Griffin, David Bednar, Garret Whitlock y el cerrador Mason Miller, quien aseguró el triunfo al ponchar a Geraldo Perdomo en el noveno episodio.
Por República Dominicana, el abridor Luis Severino también tuvo una destacada actuación al lanzar 3.1 entradas en las que permitió una carrera, cinco imparables y ponchó a seis rivales sin conceder boletos.
A pesar de la derrota, el equipo dominicano mostró una ofensiva consistente durante el torneo, acumulando 52 carreras y estableciendo una nueva marca de jonrones con 15, superando el récord previo de 14 impuesto por México en 2009.
El conjunto quisqueyano tuvo varias oportunidades de ampliar su marcador, pero no pudo capitalizarlas. En el cuarto episodio dejó las bases llenas con dos outs tras un elevado de Austin Wells, mientras que en el quinto una doble matanza tras batazo de Juan Soto frenó otra amenaza.
Estados Unidos, por su parte, avanzó a su tercera final consecutiva del torneo y espera al ganador del enfrentamiento entre Venezuela e Italia para disputar el título.




