jueves, agosto 20, 2026
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    Faith Impact Foundation lleva útiles escolares y medicamentos a unos 800 niños en República Dominicana y Haití

    Santo Domingo.– Con el objetivo de contribuir a que niños, niñas y adolescentes de comunidades vulnerables puedan iniciar el año escolar con las herramientas necesarias, Faith Impact Foundation desarrolló una jornada de regreso a clases 2026-2027 en la que entregó mochilas, útiles escolares y medicamentos de uso común a aproximadamente 800 menores en Cotuí, Jarabacoa y Sabana Perdida, además de una localidad en Haití, donde los beneficiarios recibieron materiales destinados a apoyar su regreso a las aulas. Durante las jornadas fueron distribuidas mochilas, cuadernos y otros útiles escolares, así como medicamentos de uso común, entre ellos desparasitantes, antigripales, acetaminofén y antialérgicos.

    La jornada contó con el respaldo de ACES North America y la Iglesia de Dios Centro con Propósito, de Danbury, Connecticut, además de amigos, hermanos en la fe y colegas ministeriales que realizaron aportes para hacer posible la iniciativa. Una labor que comenzó hace ocho años

    El proyecto de apoyo escolar nació hace aproximadamente ocho años, en la marquesina de una familia de El Majagual, en Sabana Perdida, donde comenzaron a realizar entregas de útiles escolares para niños de la comunidad.

    Con el paso del tiempo, la iniciativa se extendió hacia otras localidades y se convirtió en un proyecto con mayor alcance, impulsado por una experiencia personal de su líder, Moisés Cabral.

    Cabral recordó que durante su infancia creció en un hogar de escasos recursos junto a seis hermanos y que, en varias ocasiones, su familia tenía dificultades para adquirir los materiales necesarios para el inicio del año escolar. Yo me crié en un hogar donde mi padre tenía siete hijos, y nosotros siempre éramos de los últimos en obtener nuestros útiles escolares. Siempre aparecía alguien que trataba de bendecirnos o ayudarnos, y cuando esa ayuda llegaba, para nosotros era un refrigerio”, recordó.

    Esa experiencia, explicó, marcó su vida y posteriormente se convirtió en una de las razones para impulsar el proyecto de apoyo a otros menores.

    “Cuando crecí, me di cuenta de que Dios había cambiado mi vida y entendí que yo también tenía que ser esa persona que un día ayudó a otro niño a volver a clase”, expresó Cabral.

    Más de 30 voluntarios participaron en la jornada

    La jornada de regreso a clases contó con la participación de más de 30 voluntarios, entre misioneros que colaboran regularmente con la organización y personas que se incorporaron de manera voluntaria al proyecto.

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