Santo Domingo.– La empresa Carabela, S.R.L., una de las firmas más reconocidas del mercado dominicano de cerámicas, revestimientos y terminaciones para la construcción, enfrenta un conflicto societario que ha escalado a los tribunales y amenaza con convertirse en uno de los litigios corporativos más relevantes del sector.
Fundada en 1973, la compañía está registrada como propiedad de dos sociedades panameñas: Nigol Assets, Inc. y Bufes Enterprises, cada una con el 50 % del capital social, ascendente a RD$19,060,000.
De acuerdo con informaciones disponibles, Nigol Assets pertenecía originalmente al empresario Giuliano Dante Chizzolini, ya fallecido, mientras Bufes Enterprises está encabezada por María Acerboni.
Orígenes del conflicto
La disputa se habría originado tras el retiro por motivos de salud de Chizzolini, situación que dejó a Acerboni como gerente única de la empresa. Posteriormente, en mayo de 2024, el heredero Giuliano Chizzolini hijo notificó una oposición formal ante el Registro Mercantil para impedir modificaciones societarias que alteraran la participación accionaria.
No obstante, el 26 de marzo de 2025 se habría celebrado una asamblea de socios sin convocar al otro accionista, en la cual se aprobó un aumento de capital que, presuntamente, buscaba diluir la participación de Nigol Assets y convertir a Bufes Enterprises en socio mayoritario.
La controversia ha generado al menos 18 demandas entre las partes. Tres sentencias en referimiento han favorecido a Nigol Assets, suspendiendo los efectos de la asamblea impugnada por “irregularidades ostensibles” y una “turbación manifiestamente ilícita”, según citas atribuidas a decisiones judiciales.
El caso continúa su curso en los tribunales, mientras el sector construcción observa con atención el desenlace de una disputa que podría sentar precedentes en materia societaria en la República Dominicana.



