Moscú.- El Kremlin insistió, tras las negociaciones tripartidas en Abu Dabi con mediación de EE.UU., en que un «rápido avance» hacia la paz en Ucrania depende directamente de la solución de la cuestión territorial.
«Nosotros desde el principio advertimos de que sería un camino arduo y largo. Esta no es una vía rápida. Y ahora la quintaesencia radica en que en (la cumbre ruso-estadounidense) Anchorage (…) se elaboró una fórmula concreta de solución de la cuestión territorial. Y ahora es importante implementarla», comentó Dmitri Peskov, portavoz presidencial, a la televisión rusa.
Añadió: «Tan pronto como eso ocurra, se podrá garantizar un rápido avance» hacia un arreglo pacífico.
Horas antes del comienzo de las conversaciones en los Emiratos Árabes Unidos, Peskov subrayó que para el Kremlin es «importante» que las tropas ucranianas abandonen voluntariamente el Donbás.
Ambos bandos consideraron constructivas las negociaciones a tres bandas, en las que, según el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se abordaron «los posible criterios para el fin de la guerra».
Por su parte, una fuente rusa destacó desde Abu Dabi que se habían producido «resultados» durante las casi tres horas de conversaciones a puerta cerrada, aunque admitió «el asunto más complejo» seguía siendo el control del Donbás.
«Vimos una verdadera disposición por parte de cada miembro de su delegación con sus homólogos. Fue un momento en el que todos parecían casi amigos y, en cierto modo, estas personas se conocen. Ha habido mucha masacre, muchas muertes, pero vimos mucho respeto en la sala entre las partes porque realmente buscaban encontrar soluciones», informó a los medios un funcionario estadounidense.
A juzgar por sus declaraciones, las tres partes parecen dispuestas a celebrar la segunda ronda la próxima semana.




