El juez del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional conoce este lunes la audiencia preliminar en contra de los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, acusados por el colapso del techo del Jet Set Club, tragedia que dejó un saldo de 236 personas fallecidas y más de 100 heridas.
La audiencia, presidida por el magistrado Raymundo Mejía, inició pasadas las 9:00 de la mañana y se sigue en contra de los propietarios y administradores del referido establecimiento comercial.
Durante la jornada, el juez también tiene previsto conocer una solicitud de diligencias presentada por los imputados y la razón social Inversiones E y N S.R.L., mediante la cual solicitan la realización de un nuevo peritaje para determinar las causas del colapso estructural.
La petición de contraperitaje fue interpuesta a través de los abogados Miguel Valerio y Ramón Emilio Núñez, y no detiene el conocimiento de la audiencia preliminar en el proceso que se sigue contra los hermanos Espaillat.
La acusación fue presentada por el procurador adjunto Wilson Camacho, titular de la Dirección General de Persecución del Ministerio Público, junto a la fiscal titular del Distrito Nacional, Rosalba Ramos. En el caso figuran como querellantes y víctimas un total de 346 personas.
En la audiencia, el Ministerio Público también está representado por el procurador de Corte Héctor García Acevedo y los fiscales Magaly Sánchez, Miguel José Collado García y Rosa Ysabel Mejía.
El órgano acusador sostiene que los imputados incurrieron en homicidio involuntario, así como en golpes y heridas involuntarias, delitos tipificados en los artículos 319 y 320 del Código Penal dominicano. Los fiscales alegan que los acusados agravaron su responsabilidad al sobrecargar el techo con equipos de climatización de gran tamaño y tinacos de agua, sin realizar estudios técnicos que garantizaran la resistencia de la estructura.
Asimismo, el Ministerio Público señala que los hermanos Espaillat habrían ignorado advertencias internas sobre el deterioro del inmueble, priorizando el ahorro de recursos por encima de los riesgos evidentes para empleados y clientes.




