Dos aeronaves militares de gran capacidad procedentes de Estados Unidos aterrizaron este domingo en la República Dominicana como parte de un operativo de cooperación humanitaria y logística acordado entre ambos gobiernos.
Los aviones, cargados con equipos y suministros especiales, llegaron de manera simultánea a la Base Aérea de San Isidro y al Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA). Un C-5 Super Galaxy, una de las naves de transporte más grandes del mundo, tocó tierra en San Isidro, mientras que un C-17 Globemaster III arribó al AILA.
Ambas aeronaves forman parte del programa de apoyo de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, orientado a misiones estratégicas de asistencia y transporte especializado.
La operación se produce días después de que el Gobierno dominicano autorizara el uso temporal de espacios restringidos en San Isidro y el AILA para operaciones logísticas estadounidenses vinculadas a la lucha contra el narcotráfico, acuerdo anunciado por el presidente Luis Abinader tras una reunión privada con el secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, el pasado 26 de noviembre.
Aunque no se revelaron detalles específicos del plan, fuentes confirmaron al Listín Diario que la misión forma parte de un esquema previamente establecido de cooperación internacional. La carga transportada incluye ayudas y equipos destinados a reforzar labores estratégicas en territorio dominicano.
En el AILA, el arribo del C-17 fue coordinado por el Cuerpo Especializado de Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil (CESAC), junto a equipos de operaciones y agencias que operan en la terminal, bajo estrictos protocolos de seguridad. La supervisión general de ambos vuelos estuvo a cargo del Ministerio de Defensa.
A pesar del notable despliegue técnico y operativo en Las Américas, las autoridades mantuvieron hermetismo sobre la naturaleza exacta de la carga y el alcance de la misión, limitando la información ofrecida a los medios.
Con la llegada de estas aeronaves de gran tonelaje, se refuerzan los lazos de cooperación entre República Dominicana y Estados Unidos en materia humanitaria y logística, en un momento en que la coordinación internacional resulta esencial para el desarrollo de operaciones estratégicas de alto nivel.




